
Hay actores que buscan la comodidad de los personajes predecibles; Oscar Torre, en cambio, prefiere caminar sobre el filo de la navaja de la condición humana. Con una trayectoria impecable en la industria internacional, el actor y director cubanoamericano regresa para sumergirnos en dos universos tan oscuros como fascinantes. Por un lado, se adentra en las texturas del horror psicológico interpretando al devoto y atormentado detective Angelo Matteo en el largometraje Hate Thyself. Por el otro, cruza fronteras geográficas y temporales para sumarse al elenco estelar de Los Principiantes, una de las producciones más ambiciosas de América Latina ambientada en la Lima de los años 80. En esta entrevista exclusiva, Torre nos abre las puertas de su proceso creativo, el peso de filmar junto al legendario Tony Todd, y el desafío de dar vida a personajes atrapados entre la justicia, la obsesión y la supervivencia. Oscar además acaba de filmar Pedro Pan, junto a Andy García y Paz Vega.

Óscar, «Los Principiantes» se perfila como un hito para la ficción andina, con un presupuesto muy alto para la región y un rodaje intenso en Perú. ¿Qué te atrajo de este proyecto y cómo fue sumergirte en la Lima de los años 80?
El guion me atrapó de inmediato. La historia explora cómo la ambición extrema y el ansia de poder pueden transformar a jóvenes brillantes en fuerzas sumamente peligrosas, todo esto con el trasfondo de la agitación social y la corrupción de la época. Grabar en Lima fue una experiencia increíble, la gente y la gastronomía peruana realmente me cautivaron. La atmósfera que recreó el director Daniel Vega y todo el equipo de La Soga Producciones te transporta instantáneamente a esa década. Para mí, como actor cubanoamericano, sumarme a un ensamble tan diverso con talento colombiano, mexicano, argentino y peruano fue un recordatorio del enorme nivel que tiene la producción en español hoy en día. Ana María Orozco, la actriz colombiana quien personificó a Betty La Fea, fue parte de este grandioso elenco que también incluyó a Flavio Medina, Christian Tappan, Oscar Nunez, Salvador del Solar, Gianella Neyra y Giovanni Ciccia.
En esta producción interpretas a Valdivia. ¿Qué nos puedes adelantar sobre su rol dentro de este complejo entramado de infiltración y crimen organizado?
Muy curiosamente ese personaje fue creado para mí. Me tope con Eduardo hace más o menos un año atrás y me comento sobre el guion de esta película, pero no había un personaje en el que yo pudiese encajar. Soy cubano y los cubanos tienen un lazo con la historia original, así que luego de indagar un poco más sobre esa conección, Eduardo me contactó y me invitó a personificar a Valdivia, quien es un personaje que se mueve en las sombras de este ecosistema donde las leyes y la delincuencia se confunden. En Los Principiantes, el peligro no proviene necesariamente de criminales comunes, sino de mentes educadas y élites que usan su intelecto para corromper el sistema desde adentro. Mi personaje interactúa de formas muy específicas con este grupo de estudiantes de derecho que creen que pueden controlar el mundo. Jugar con esa delgada línea entre el orden institucional y el caos criminal fue sumamente enriquecedor y Valdivia fue un personaje único.
El proyecto tiene una dualidad muy interesante: se concibió tanto para plataformas de streaming en formato de serie como para estrenarse en cines. ¿Cambió en algo tu aproximación actoral sabiendo que la historia se contará en ambas pantallas?
Desde el punto de vista del actor, la entrega y la verdad en el set deben ser las mismas. Sin embargo, la escala de la producción sí se siente gigante. El diseño de producción y la cinematografía se trabajaron con una sofisticación puramente cinematográfica. Lo fascinante es saber que el público podrá diseccionar la psicología de los personajes a lo largo de los ocho capítulos de la serie, pero también vivir la tensión concentrada y el clímax directo en las salas de cine.Es una apuesta muy audaz de distribución, además el formato de película se estrenara estratégicamente el 28 de julio de 2027 (Día de la Independencia de Perú)

Con una segunda temporada ya escrita antes del estreno, se nota la enorme confianza que hay en este universo de ambición y leyes. Tras haber hecho proyectos en Hollywood sobre conspiraciones políticas norteamericanas, ¿qué diferencias encuentras en la forma de retratar el poder en América Latina?
Al final del día, la naturaleza de la ambición humana es universal; el deseo de control y la facilidad con la que el poder absoluto corrompe se ven en cualquier idioma. La diferencia radica en los matices culturales e históricos. Mientras que en proyectos como Gaslit lidiamos con la burocracia y la paranoia del entorno de Washington, en Los Principiantes hay una crudeza social y una herida histórica muy propia del contexto latinoamericano de los 80. El dolor y la resistencia de la sociedad se sienten a flor de piel en la narrativa, y eso le añade una capa dramática desgarradora que estoy seguro impactará al público global.
Óscar, para cerrar este recorrido por tus trabajos más recientes, debes hablarnos de «Hate Thyself». En esta película de terror psicológico interpretas al detective Angelo Matteo. Es un viaje sumamente oscuro y explícito. ¿Cómo afectó a tu propia mente meterte en la piel de un hombre que se desmorona persiguiendo a un monstruo?
De todos mis papeles recientes, el de Angelo Matteo en Hate Thyself ha sido, sin duda, el más demandante a nivel psicológico. Angelo es un hombre de fe profunda que de pronto se topa con una conspiración de desapariciones y con un asesino sádico. A medida que investiga los horrores que este tipo comete, su propia cordura, su sobriedad ante el alcoholismo y su fe en Dios se empiezan a quebrar. Llevarte a casa esa pesadez después de filmar escenas tan explícitas y perturbadoras requiere un gran esfuerzo para desconectar. Es un descenso al infierno de la obsesión humana.

La película cuenta además con un valor emotivo y de culto tremendo: compartes escenas con el gran Tony Todd, en una de sus últimas actuaciones antes de fallecer en 2024. ¿Cómo fue trabajar a su lado en una atmósfera tan tensa?
Trabajar con Tony Todd fue un honor absoluto. Él tenía una presencia física y una voz que llenaban cualquier habitación, pero detrás de cámaras era un caballero generoso y un actor con una escuela increíble. Compartir ese set tan oscuro con una leyenda del horror elevó el nivel de todos los que estábamos allí. Saber que Hate Thyself resguarda una de sus últimas interpretaciones le da al proyecto un peso emocional muy especial para mí y para los fanáticos del género.
La crítica ha señalado que la cinta es valiente porque no intenta suavizar la crudeza de la historia para proteger al espectador, retratando el dolor de una forma muy madura. ¿Crees que el público actual busca thrillers que vayan al límite?
Totalmente. Creo que el público está cansado de las fórmulas predecibles. El director Shivaan Makker y el equipo quisieron ser honestos con la brutalidad de la trama. No se trata de violencia gratuita, sino de explorar cómo el mal real de un asesino puede contaminar el alma del cazador. El título lo dice todo, Odiate a ti mismo (Hate Thyself); la verdadera batalla de mi personaje no es solo atrapar al criminal, sino confrontar los demonios internos que despiertan en él durante la cacería. Es una película dura de ver, pero sumamente real en su exploración de la culpa y el trauma.

