GUSTAVO SANTAOLALLA Y JULIÁN BEDEL PRESENTAN RONROCO: UNA COMUNIÓN ARTÍSTICA Y ESPIRITUAL DONDE LA MÚSICA, LA NATURALEZA Y LA PERFUMERÍA SE ENCUENTRAN

Existen colaboraciones que nacen desde lo creativo, y otras que surgen desde una conexión más profunda, intuitiva y espiritual. Así nace RONROCO, el nuevo perfume creado por Gustavo Santaolalla y Julián Bedel para FUEGUIA 1833: una obra multisensorial donde la música, el aroma y la memoria convergen en un mismo lenguaje emocional.

Gustavo Santaolalla —músico, compositor y productor multipremiado— continúa expandiendo su universo artístico más allá del sonido para adentrarse en el mundo del perfume al lado de Julián Bedel, fundador de FUEGUIA 1833, quien como artista usa el olfato y el perfume como medio. 

FUEGUIA 1833 es una de las casas de perfumería más prestigiosas y conceptuales del mundo, con presencia internacional en ciudades como Nueva York, París, Londres, Milán, Tokio, Buenos Aires y recientemente en Costa Mesa, California.

Más que una colaboración, RONROCOrepresenta una comunión creativa entre dos artistas latinoamericanos que entienden el arte como una experiencia espiritual y sensorial. Unidos por una sensibilidad compartida hacia la naturaleza, la memoria, la identidad y el sonido, Gustavo y Julián construyeron una pieza que trasciende el perfume tradicional para convertirse en una experiencia emocional completa.

El perfume incorpora notas como copal, salvia y distintos acordes aromáticos que evocan las raíces latinoamericanas deGustavo, su conexión con la tierra y el universo sonoro que ha definido su carrera. El nombre RONROCO hace referencia al emblemático instrumento andino de cuerdas que ha acompañado algunas de las composiciones más íntimas y reconocidas del artista.

Como parte esencial del proyecto, Gustavo también compuso una pieza musical original —un soundtrack exclusivo creado especialmente para RONROCO— diseñada para acompañar y expandir la narrativa sensorial de el perfume. La música y el perfume dialogan entre sí, reforzando la visión artística detrás de esta obra única.

La participación de Julián Bedel aporta otra dimensión al proyecto. Además de perfumista, Bedel es músico, luthier y coleccionista de guitarras, y ha desarrollado una filosofía creativa donde los perfumes son concebidos como composiciones musicales. Cada perfume dentro del universo FUEGUIA 1833 se construye a partir de “notas”, “acordes” y “melodías” olfativas, creando piezas profundamente narrativas y emocionales.

Fotos Cortesía: Reynell Media